Ingresos

¿Quién es el dueño de mi dinero?

Posted on Actualizado enn

Parecería obvio pensar que uno es el dueño de su dinero, sin embargo, existen muchos cocodrilos acechando, algunos vinculados a la propia naturaleza del dinero que implícitamente le restan valor.

CocodrileEsta reflexión me surge a raíz de haberme detenido a analizar con detalle mi nómina (dicen que la ignorancia es la base de la felicidad) y he visto cómo por cada euro que yo percibo, el estado gana 60 cent. es decir, tengo un socio invisible, silencioso, llamado estado, que se lleva una buena cantidad de mi dinero (el mio y el que la empresa paga por mi) a cambio de una sanidad de dudosa calidad (en la que por supuesto no puedo elegir la compañía que me atenderá), ni una segunda opinión médica, ni un horario realista, un colegio para mis hijos que me asignan en función de un concepto tan anticuado como es el empadronamiento (limitando mi libertad de elección), y por supuesto un futuro incierto para mi jubilación.

Dicho lo cual, y una vez “filtrado” mi dinero, parecería que ya puedo disponer de él, pues todos los meses veo cómo se suma una cantidad en mi cuenta bancaria habida cuenta de mi nómina, sin embargo, ahí sigue sin ser mio: casi antes de que me entere, diversos actores reclaman su parte: el proveedor de electricidad, la empresa que me suministra agua corriente (los lujos se pagan), seguros (algunos obligatorios), alimentación, etc.

Hasta aquí, mi socio (estado) ha cobrado su parte, hemos pagado por los servicios necesarios para poder mantenernos con vida y dignidad, y por fin tenemos nuestro dinero, ¿verdad? pues parece que el estado es insaciable, piénsalo, podemos hacer dos cosas con el dinero ahorrado hasta aquí:

  • Dejarlo en el banco: en este caso la inflacción se lo comerá a un ritmo medio del 2% anual
  • Gastarlo: pero ojo, que cada vez que compres o consumas un servicio, y a pesar de que este dinero ya ha pagado sus impuestos cuando lo recibiste, deberás pagar como mínimo el impuesto sobre valor añadido, es decir, que alrededor del 20% nuevamente volverá al estado.

No soy yo quien diga que está mal pagar impuestos (no es ni bueno ni malo, simplemente es), lo que sí quiero es crear conciencia, y hacerte pensar la próxima vez que pises la calle, en si los servicios que recibes a cambio realmente valen lo que estás pagando por ellos, y por otro lado, si te permitieran apartar en un fondo de inversión durante diez años todo el dinero que pagas en impuestos cuál sería el monto resultante y si quizás podrías retirarte por el resto de tu vida.

Os dejo con esta cita de George Carlin:

“Ve a la escuela. Estudia. Consigue un empleo. Trabaja. Paga impuestos. Cásate. Ten hijos. Hipotécate. Mira la tele. Sigue la moda. Pide préstamos. Actúa con normalidad. Compra muchas cosas. Camina por la acera. Escoge entre este producto o este otro… y sobre todo, no cuestiones jamás lo que te han dicho que tienes que hacer. Y ahora, repite después de mi: ¡Soy libre!

Anuncios

¿Sabes qué son los negocios rémora?

Posted on Actualizado enn

Gold FeverSegún la Wikipedia, ésta sería la definición de de una rémora:

Las rémoras son los peces marinos de la familia Echeneidae, que comprende varias especies de peces que se adhieren a otros peces más grandes, tortugas, ballenas, etc., usándolos como medio de transporte, teniendo una distribución cosmopolita por todos los océanos del mundo. Algunas especies presentan gran especificidad por la especie de hospedador al que se pegan, pudiendo despegarse a menudo para comer.

Y os preguntaréis qué tienen que ver las rémoras con la economía, ¿verdad? (y con razón). He observado que algunos negocios utilizan la técnica de la rémora, es decir, aprovechan los movimientos de otro gigante para tomar su pequeño bocado del mercado, esto que ni es bueno ni es malo, presenta otro enfoque a la hora de decidir abrir un negocio, a continuación os pondré algunos ejemplos para que comprendáis mejor a qué me refiero:

  • ¿Nunca os ha pasado que salís de la ITV y os dicen que hay que cambiar una bombilla (u otro pequeño consumible) para poder obtener la “pegatina” con la que poder seguir circulando? a mi me ha pasado, y en estos casos para evitar el viaje a nuestro taller de confianza, acudimos al taller más cercano para subsanar aquel pequeño fallo que nos han dicho y así superar la ITV.
    Existen talleres mecánicos que saben ésto y se sitúan en las inmediaciones de alguna estación de ITV para captar a ese potencial cliente.
  • O cuando sales de copas por la noche, y al acercarse el amanecer te entra un hambre que te comeríais un jabalí si se cruzase en tu camino? Qué buena idea la de aquel que haya situado una bocatería en el punto de retirada de la ruta de copas de vuestra ciudad, verdad?
  • Lo mismo ocurre con los kioscos situados en las inmediaciones de los parques, centros de estudio cercanas a institutos, alquiler de vehículos en aeropuertos, etc.

La idea que os quiero transmitir es que es posible complementar una actividad, que se supone principal, con un servicio que ayude a sus clientes a colmar la totalidad de su necesidad.

Se dice que durante la fiebre del oro en el S. XIX hubo una especie de éxodo que empujaba a hombres de todo el país (EE.UU) que viajaban muchas veces con sus familias, abandonando incluso sus empleos, arriesgándolo todo con la esperanza de encontrar oro y así hacerse ricos. Sin embargo, fueron pocos de éstos mineros quienes lo consiguieron, en cambio, sus proveedores, comerciantes, dueños de ferreterías, etc., los que ante la creciente demanda de determinados productos, necesarios para la obtención de oro, y vendiendo a precios muchas veces inmorales, a un creciente número de clientes, lograron alcanzar la riqueza.

¿Cómo subir tu sueldo?

Posted on Actualizado enn

camareraLo primero a tener en cuenta cuando nos planteamos solicitar una mejora salarial es tener claro el motivo que presentaremos a nuestro responsable, para argumentar por qué ha de hacernos esa concesión. Que nos hayan subido el alquiler o que nuestro nuevo compañero gane más no son razones convincentes para lograr nuestro objetivo.

En lugar de esto debemos analizar qué estamos ofreciendo a la empresa, haz dos listas:

  • una con los logros individuales realizados recientemente, así como tus puntos fuertes en el equipo.
  • y otra con los objetivos a nivel global de la compañía, en donde explicarás en qué has colaborado para lograrlos.

Si eres un empleado que aporta valor a la compañía, no tengas inconveniente en sentarte de tú a tú con la persona competente en este asunto, y negociar una mejora de tus condiciones, si han invertido tiempo y dinero en formarte y eres productivo les saldrá a cuenta una subida en lugar de dedicar más tiempo y dinero en formar a un nuevo empleado.

Teniendo claro lo anterior, has de esperar paciente el momento propicio. Si la empresa acaba de anunciar pérdidas no sería una buena idea reunirte para pedir una mejora salarial, un buen momento podría ser a principios de año, tras conocer el balance del ejercicio anterior una vez cerrado el año. Habiendo sido un año con ganancias, encontrarás un ambiente más propicio, y será más dispuesto a tu solicitud.

Te recomiendo que antes de sentarte a tratar este tema tengas una cifra en tu cabeza, una cifra realista, que puedes estimar en base a varios criterios:

  • Cuánto están ofreciendo otras compañías por puestos similares al tuyo (puedes consultar portales de empleo como infojobs.net u otros)
  • Cuánto están pagando a otros compañeros en condiciones similares a la tuya en cuanto al puesto, estudios, experiencia, etc. (este dato no siempre es fácil de conocer)
  • Cuánto estás cobrando actualmente, plantéate que una subida razonable estaría en torno al 10% por ejemplo, si pides algo muy superior posiblemente sea desestimado.

Generalmente las empresas suelen tener una cifra planificada para estas situaciones, de forma que de antemano tendrán una estimación de cuanto podrían subirte aunque no te lo dirán de forma inmediata. Sobre todo ten una buena actitud y no exijas, acepta lo que te ofrezcan, o al menos estúdialo sin adoptar una posición rígida en la negociación.

Sobre todo piensa primero qué puedes aportar tú, antes que pensar en qué puedes pedir, si eres camarero por ejemplo, y normalmente atiendes 5 mesas, piensa en cómo podrías atender esas 5 mesas en menos tiempo, y cuando lo logres piensa en cómo atender 7. Siempre buscando la prosperidad, dando para recibir, y si te encuentras con una negativa, preguntales qué puedes hacer para lograr una mejora, o quizás sea hora de pensar en un cambio de empleo en donde encuentres unas condiciones más atractivas y adecuadas a tu perfil.