Inversión

¿Es tu empleo un activo?

Posted on Actualizado enn

empleoAtendiendo a la definición de que “un activo es aquello que pone dinero en tu bolsillo” podría parecer que Sí, sin embargo para el caso particular de un empleo convendría tener en cuenta algunos matices:

En primer Lugar tu empleo no te pertenece, si tienes un negocio, al ser tuyo puedes liquidarlo vendiéndoselo a alguien, lo mismo ocurre si tienes una propiedad inmobiliaria, unas acciones de bolsa, o cualquier otro activo, pero, si decidieses deshacerte de tu empleo ¿Podrías vendérselo a alguien? claro que no! porque no te pertenece, es de la empresa para la que trabajas, y es ella quien podrá ofrecer ese puesto a otra persona.

En segundo lugar, en un empleo ofreces tu tiempo a cambio de dinero por lo que por definición nunca lograrás alcanzar la libertad financiera a través de un trabajo.

La libertad financiera se define por el tiempo que podrías mantener tu actual nivel de vida si en este momento no te entrase ningún otro ingreso

Es necesario por tanto añadir a tu columna de activos alguna otra fuente de ingresos adicional a tu nómina para poder dejar de vender tiempo y ser cada vez más libres e ir poco a poco resolviendo el problema del dinero. Mi consejo sería que comiences a ahorrar cuanto antes destinando al menos un 10% de tus ingresos al ahorro, puedes ordenar una transferencia automática de forma mensual a tu cuenta de ahorro (aquí te explico cómo segmentar tus cuentas bancarias). Cuando hayas logrado un colchón financiero tal que te permita vivir durante al menos un año sin otro ingreso adicional, podrías dar un paso más y destinar otro 10% a la inversión, así harás crecer tus ahorros.

Por tanto, conserva tu empleo si es tu única fuente de ingresos, pero interioriza la idea de que no es un activo y que la única forma de salir de esa situación es apartar una parte de tu sueldo para el ahorro y la inversión y comenzar cuanto antes a poner tu dinero a trabajar para ti (en lugar de seguir tú trabajando para él).

Anuncios

¿Sabes qué son los negocios rémora?

Posted on Actualizado enn

Gold FeverSegún la Wikipedia, ésta sería la definición de de una rémora:

Las rémoras son los peces marinos de la familia Echeneidae, que comprende varias especies de peces que se adhieren a otros peces más grandes, tortugas, ballenas, etc., usándolos como medio de transporte, teniendo una distribución cosmopolita por todos los océanos del mundo. Algunas especies presentan gran especificidad por la especie de hospedador al que se pegan, pudiendo despegarse a menudo para comer.

Y os preguntaréis qué tienen que ver las rémoras con la economía, ¿verdad? (y con razón). He observado que algunos negocios utilizan la técnica de la rémora, es decir, aprovechan los movimientos de otro gigante para tomar su pequeño bocado del mercado, esto que ni es bueno ni es malo, presenta otro enfoque a la hora de decidir abrir un negocio, a continuación os pondré algunos ejemplos para que comprendáis mejor a qué me refiero:

  • ¿Nunca os ha pasado que salís de la ITV y os dicen que hay que cambiar una bombilla (u otro pequeño consumible) para poder obtener la “pegatina” con la que poder seguir circulando? a mi me ha pasado, y en estos casos para evitar el viaje a nuestro taller de confianza, acudimos al taller más cercano para subsanar aquel pequeño fallo que nos han dicho y así superar la ITV.
    Existen talleres mecánicos que saben ésto y se sitúan en las inmediaciones de alguna estación de ITV para captar a ese potencial cliente.
  • O cuando sales de copas por la noche, y al acercarse el amanecer te entra un hambre que te comeríais un jabalí si se cruzase en tu camino? Qué buena idea la de aquel que haya situado una bocatería en el punto de retirada de la ruta de copas de vuestra ciudad, verdad?
  • Lo mismo ocurre con los kioscos situados en las inmediaciones de los parques, centros de estudio cercanas a institutos, alquiler de vehículos en aeropuertos, etc.

La idea que os quiero transmitir es que es posible complementar una actividad, que se supone principal, con un servicio que ayude a sus clientes a colmar la totalidad de su necesidad.

Se dice que durante la fiebre del oro en el S. XIX hubo una especie de éxodo que empujaba a hombres de todo el país (EE.UU) que viajaban muchas veces con sus familias, abandonando incluso sus empleos, arriesgándolo todo con la esperanza de encontrar oro y así hacerse ricos. Sin embargo, fueron pocos de éstos mineros quienes lo consiguieron, en cambio, sus proveedores, comerciantes, dueños de ferreterías, etc., los que ante la creciente demanda de determinados productos, necesarios para la obtención de oro, y vendiendo a precios muchas veces inmorales, a un creciente número de clientes, lograron alcanzar la riqueza.

Cómo crear un árbol de dinero

Posted on Actualizado enn

arbol del dineroComparando nuestra economía con un ser que nace, crece y se reproduce, podemos construir un árbol de dinero, una forma de ver crecer nuestros ahorros poco a poco, y de forma consistente hasta que, cuando llegue la primavera, podamos ver sus frutos (intereses, plusvalías, etc.) que podremos recoger, o mejor aún, volver a sembrar para que nuestra economía siga creciendo.

Una forma muy sencilla de plantar un árbol de dinero, es tomar una semilla que será un pequeño capital, y plantarlo a través de algún tipo de producto de inversión, como pueda ser un fondo de inversión. Particularmente recomiendo un fondo referenciado a un índice bursátil (S&P 500 ó IBEX 35, principalmente) por dos motivos: 1 nuestro capital queda diversificado entre los distintos activos que componen el índice y 2 porque la tendencia a largo plazo será estadísticamente alcista. Cabe citar en este punto una frase de Warren Buffet: “no se qué hará mañana el S&P 500 pero sé que dentro de 20 años habrá subido”, y nosotros queremos que nuestro árbol crezca durante muchos años.

Luego habrá que regarlo periódicamente y de forma sistemática mediante lo que se conoce como DCA (Dollar Cost Average), este sistema consiste en que de forma regular, digamos mensualmente por ejemplo, regaremos nuestro árbol, esto es: compraremos nuevas participaciones del fondo donde tenemos depositado nuestro capital, de forma que si la tendencia es alcista nos aprovecharemos de las ganancias producidas por los intereses creados para reinvertirlos nuevamente en el fondo (poniendo así a funcionar el interés compuesto), y si es bajista habremos comprado más participaciones por ser éstas más baratas, cabe decir que la cantidad de dinero a invertir mensualmente ha de ser siempre la misma o similar. De esta forma estaremos promediando lo invertido compensando el número de participaciones adquiridas entre momentos alcistas y bajistas.

Con todo esto nuestro dinero irá creciendo paulatinamente, y gracias a la potencia del interés compuesto nuestros árbol crecerá exponencialmente, pues la idea no es recoger los frutos de nuestro árbol sino sumarlos al capital para lograr un efecto bola de nieve.

¿Cuándo recoger los frutos? podemos definir distintas estrategias, una sería fijarnos un objetivo concreto del capital que queremos obtener para dedicar a otros fines (por ejemplo invertir en un negocio), otra posibilidad sería guardarlo como colchón financiero que nos permita mantener nuestro actual estilo de vida durante un determinado tiempo (un año sería un periodo razonable), y una tercera opción podría ser mantener intacto este árbol frutal hasta nuestra jubilación, momento en el cual podríamos alimentarnos de sus frutos.